
Hay una razón por la que los alimentos más sencillos suelen ser los más eficaces.
Este bol de lentejas antiinflamatorio es el tipo de comida que preparas cuando quieres algo caliente, saciante y saludable sin que preparar el almuerzo se convierta en una tarea complicada. Las lentejas rojas se cocinan hasta quedar suaves y cremosas, la cúrcuma y el jengibre aportan un calor suave, las verduras añaden frescura, y el limón con el aceite de oliva al final hacen que todo se sienta vibrante y rico sin resultar pesado.
Además, está compuesto por ingredientes que tu cuerpo puede aprovechar a diario: fibra, proteína vegetal, polifenoles y grasas saludables. Estos son los mismos pilares que se encuentran una y otra vez en la dieta mediterránea antiinflamatoria, una de las formas de alimentación más estudiadas para ayudar a reducir la inflamación a largo plazo.
Así que, si tus marcadores de inflamación, como la proteína C reactiva (PCR), están más altos de lo que te gustaría, si te preocupa la salud cardiovascular o si intentas comer de forma que favorezca un envejecimiento saludable sin que la comida resulte aburrida, este es un buen plato para incluir en tu rutina.
Una comida no reducirá la inflamación de la noche a la mañana, ni sustituirá a los análisis o al consejo médico adecuado si tus marcadores están fuera de rango. La inflamación suele responder a los hábitos alimentarios que repites durante semanas y meses, no a un almuerzo perfecto.
Lo que este bol sí puede hacer es facilitar el mantenimiento de esos hábitos, porque es sencillo de cocinar, satisfactorio de comer y lo suficientemente bueno como para repetir.
Para las lentejas
150 g de lentejas rojas secas, lavadas
2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
1 cebolla pequeña, picada finamente
2 dientes de ajo, laminados
1 cucharada de jengibre fresco, rallado
1 cucharadita de cúrcuma molida
1 cucharadita de comino molido
1 tomate mediano, picado, o 2 cucharadas de tomate en conserva
500 ml de caldo de verduras o agua
Sal marina y pimienta negra
Para las verduras
1 cda. de aceite de oliva virgen extra
100 g de espinacas, acelgas o col rizada (kale), picadas de forma gruesa
Un chorrito de limón
Para servir
2 cdas. de yogur griego, opcional
El zumo de medio limón
Un puñado de cilantro o perejil fresco
Aceite de oliva virgen extra para terminar
Copos de chile, opcional
Ablanda los aromáticos. Calienta el aceite de oliva en una olla a fuego medio. Añade la cebolla y cocina durante 3 o 4 minutos hasta que esté tierna. Incorpora el ajo, el jengibre, la cúrcuma y el comino, y cocina durante aproximadamente un minuto hasta que desprendan su aroma.
